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Hace unos meses, antes de que este blog iniciara me preguntaron sobre la historia de los Hunter. Admito que la respuesta que di en ese momento fue vaga y hasta algo simplista. El concepto que tenía en ese entonces de la familia Hunter era algo distinto a lo que hoy en día es.
Mi personaje es la primera hija de la Familia Hunter, como hija mayor me encantaría ver reunida a mi familia alrededor de alguna mesa para una cena, pero no se puede debido a que al menos uno de los hermanos está en alta mar y otra hermana está vagabundeando por el mundo. Me encanta este personaje y he llegado a tomarlo en diversas historias que he creado.
Esta en especial, es muy importante para mi porque es algo inédito y ajeno al mundo de Harry Potter. Cosa que ha sido muy criticado en mi forma de escribir y gracias a esos comentarios me atrevo hoy a transcribirles las primeras líneas de lo que es un extracto de la historia de la joven Hunter.
Mi hermana menor, llamada Saralí, cuenta ya con una breve historia de su vida que ha subido en su momento al foro como parte de una ficha de datos que tenía que rellenar. Si alguien tiene la curiosidad de mirar, podrán darse cuenta que en las primeras líneas de esta historia encontraran muchas concordancias y no solo se entrelaza mi historia con la de ella sino con la de nuestro hermano mayor, Raphael.
Y bueno, les dejo para que lo lean y me comenten al respecto sus opiniones. Besos.
Con cariño, Marie
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Marielle Saralí Alexandra Latsis es el nombre que le dieron los padres de la familia Hunter a su primera hija quien naciera el séptimo día del noveno mes del año mientras en las proximidades caía la primera nevada de ese año a pesar de las fechas.
El matrimonio de Heather Alexandra Hunter y Jouseph Benoît Hunter ya disfrutaban de su primer hijo de año y medio, a la llegada de la pequeña Marielle a quien llamaban con cariño Marie quien con Raphael compartía el cuarto de los infantes en el cual sus padres pasaban gran parte del día.
Los años pasaron cuando se decidió que el abuelo, el padre de Jouseph, quien se llamaba Falcon se hiciera cargo de la enseñanza de la pequeña Marielle mientras Raphael recibía instrucción de su padre. La pequeña Marielle por las mañanas salía de su hogar con su abuelo, regresaba para el almuerzo y por las tardes su madre era la que aleccionaba a sus hijos. Eso ocurrió hasta que la niña tuvo los tres años, cuando tomaría su madre la asistencia de los profesores que ya iban y venían a su casa por la enseñanza de Raphael. Para ese entonces el pequeño también entrenaba con su padre y abuelo, lo que incorporaba a la pequeña a las ocurrencias que su abuelo solía tener en compañía de su padre. Así por las mañanas, las pasaban con su padre y / o su abuelo para que por la tarde cada uno tomara sus lecciones correspondientes hasta casi anochecer cuando su madre los sacaba de la habitación de estudios para llevarlos a uno de los pisos superiores a “practicar”.
La pequeña no extrañaba la rutina los días festivos, aunque por lo general se revelaba ciertos días y su hermano otros más. Aunque la enseñanza era muy básica, el como dominar sus pensamientos y emociones, que en ese tiempo eran muy cambiantes y alteraban sus poderes. Su madre en ocasiones llegaba con horas de anticipación para sacarlos de esas lecciones, que aunque no era afecta a la idea de que debían tener lecciones también conocía la carga que tenían ellos por ser los mayores. Tratando de compensarlo con las practicas a caballo, algunas de natación, otras de magia, algunas de pociones, en el bosque algunas de herbología, en la torre unas cuantas de astrología —esa especialmente gustaba a los niños por poder dormirse un poco más tarde— y algunas veces prácticas muggles como la lectura, el piano, el arpa, incluso el arte de la cocina.
Para cuando la pequeña Marie cumplía cuatro años, tenía ya dos nuevos hermanos llamados Marius y Maeva. Debido a que ella solo tenía tres años cuando Marius cumplió el año no dejaron que ella se le acercara en las primeras lecciones y lo mismo pasó para con la infanta Maeva. Aunque para esos días Marielle ya tenía casi cinco años, los padres de los niños habían decidido que la niña mayor debía mantenerse al límite de la pequeña Maeva por los nuevos cambios en profesores y materias en casa.
A diferencia del entrenamiento que se les dio de niños a Raphael y Marielle, Marius y Maeva disfrutaron de una infancia más prolongada que lo hicieran los mayores. Pese a eso, los hermanos solían llevarse bien salvo algún juego brusco, hechizo nuevo o hechizo sin control —por lo general por parte de los más pequeños, aunque de vez en cuando a la pequeña Marie también dejaba sin control—, entonces era el abuelo quien recogía a los mayores para una breve plática y los profesores de práctica de equitación o de natación, los que se llevaban a los más pequeños para evitar que el padre los encontrara en algún lío.
Cuando Marie cumplió cinco años, la última hermana Hunter había llegado al mundo y con ello había terminado sus practicas con su madre quien cayó repentinamente en un estado poco saludable para continuar con ello. Aun así lo siguió intentando hasta que la más pequeña, Saralí, hubo cumplido un año y entonces…
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