*
Al mismo tiempo, Dominic estaba sentado en la misma sala que Carol observaba después de salir del jardín. Tenía Dominic la mirada perdida, sus ojos no tenían color y Carol sabía que media vida le había abandonado.
Con una mirada al sillón en el que él se sentaba, cualquiera sabía que algo le había pasado a ese muchacho. Pero como no podía Sigue leyendo