Hermanas Hunter

Test de amistad

¿Que Clase de amiga eres?

Responde este Test, abajo de la respuesta qe elegiste esta el numero de la pregunta que te toca leer.

1.- Tu amiga te llama llorando. Tú…
a) La dejas hablar y llorar todo lo que quiera y luego vas a acompañarla.
(Pasas a la 2)
b) Dejas que se desahogue y luego comienzas a hablar de ti misma.
(Pasas a la 3)

2.- Durante un examen en clases tu amiga esta teniendo dificultades con una pregunta. Tú…
a) Cuando ves que esta en problemas, enmediatamente le soplas la respuesta sin pensarlo dos veces.
(Pasas a la 4)
b) Analizas donde esta la profesora y cuando ya no hay moros en la costa, le
soplas la respuesta.
(Pasas a la 5)

3.- Tu amiga esta enamorada del chico guapo del otro curso. Tú…
a) Tratas de conocerlo para presentarselo.
(Pasas a la 5)
b) Tratas de conocerlo porque a ti tambien te fascina.
(Pasas a la 6)

4.- Solo tienes un boleto para el concierto de tu grupo favorito y el de tu amiga.
a) Le das el boleto a tu amiga.
(Pasas al Perfial A)
b) Vas al concierto y luego le compras a tu amiga un Cd del concierto.
(Pasas al Perfil B)

5.- Tu amiga arruina el llavero que le regalaste.
a) Estas desilusionada, pero no se lo demuestras. Sabes que se siente mal
por ello.
(Pasas al Perfil B)
b) Esas desilusionada y no tratas de disimularlo.
(Pasas al Perfil C)

6.- No hiciste la tarea. La profesora les pide las respuestas a tu amiga y a ti.
a)Inventas una excusa, envidiando la nota que se va a sacar tu amiga.
(Pasa al perfil C)
b) Tomas las respuestas de tu amiga y lees las respuestas.
(Pasas al perfil D)

PERFIL A = La mejor amiga del univerdo
PERFIL B = Super amiga
PERFIL C = Casi una amiga
PERFIL D = ¿Amiga?

¿Qué te cuesta?

Que Cuesta Sonreir?

Qué cuesta sonreír ?
1. Sonreír no cuesta nada y causa gran provecho.
2. Sonreír ayuda a mantener el buen humor, ayuda a la salud, a embellecer el rostro y a despertar buenos pensamientos.
3. Sonreír enriquece al que recibe esa sonrisa, sin empobrecer a quien la ofrece.
4. Nadie es tan rico que pueda pasarse, sin sentir la necesidad de sonreír.
5. Y nadie es tan pobre que no puede hacer un obsequio con su sonrisa.
6. Sonreír puede desterrar el aburrimineto y despertar la creatividad y el entusiasmo en las personas que se sienten opacadas, acomplejadas.
7. Sonreír es un verdadero antídoto, que la naturaleza tiene en reserva para todos y sin embargo una sonrisa es algo que no se compra, ni se presta, ni se roba, porque únicamente tiene valor en el preciso momento que se regala.
8. Si ves que te rehusan una sonrisa que creías merecer, sé generoso y ofrece la tuya. Nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás.
9. Sonreír aleja al más cobarde de todas las tentaciones, el desaliento.
10. Sonríe hasta que notes que tu severidad se haya desvanecido.

 

¡Que no se desperdicie esa alegría fruto de tu amable sonrisa!

Los ColoreS y Tu PersoNalidaD

**Los ColoreS y Tu PersoNalidaD**

Elig el parrafo con el color que mas te guste y lee la descripcion de tu personalidad :)

Morado: Es el color de la tranquilidad. Si escogiste este color es probable que seas una persona a la que le guste la paz y la calma. Es tambien el color que simboliza la capacidad de mirar con profundidad el mundo personal de los recuerdos y los sueños, para comprender quienes somos y que cosas queremos.

Naranjo: Aunque no te disguste estar en soledad, las personas que escogen este color son muy buenas para trabajar en equipo, ya que logran la cooperancion y union del grupo para realizar el trabajo que se necesita. Por eso son muy buenos para ayudar en obras sociales, son lideres positivos y saben aconsejar correctamente a sus amigos. Son personas muy emcionales y captan bien los sentimientos de los demas. Su punto debil es la baja estima cuando se sienten deprimidos.

Rosado: Es probable que seas la anfitriona perfecta y haces que la gente se sienta muy comoda cuando esta contigo. Las personas a las que les gusta este color son pacientes y comprensivas, aunque puede costarles expresar su enojo. Se relaciona con la ternura y con los sentimientos espontaneos y ayuda a calmar los ambientes en que hay mucha agresividad. Es recomendable que hagas ejercicio, porque son personas que por lo general acumulan tension en su cuerpo.

Verde Oscuro: Simboliza estabilidad, fecundida y la naturaleza. Tienes una balanceada relacion entre tus ideas y sentimientos (mundo interno) y exigencias del mundo social.Se relaciona con la perseverancia para lograr tus planes.

Azul: Eres una persona profunda y misteriosa: Nunca nadie esta seguro de quien es en realidad. Te gusta ofrecer ayuda y consuelo, pero les es muy dificil pedirlos por correspondencia. Son intutivos y tienen sueños premonitorios. Siempre son optimistas y ven lo positivo de cualquier ocasion.

Verde Claro: Se relaciona con el desarrollo mental y espiritual, especialmente con la capacidad de orientar positivamente cualquier plan de accion. Normalmente descubres nuevas posibilidades y concluyes con exito esos proyectos. Eres encible y pacifica.

Purpura: Este color representa 2 caras, ya que por un lado simboliza una intranquilidad interna, mientras que por el otro expresa un deseo de evolucionar. Eres ideal para seguir una carrera de modas, diseño de interiores o bellas artes. Tienes una poderosa imaginacion en la que fluye constantemente la creatividad, realidad y fantasia.

Rojo: Es expresion de fuerza y de las ganas de vivir. Se relaciona con el deseo de conseguir cosas y alcanzar tus sueños. Es el color de la actividad y de la pasion, pero su aspecto negativo se relaciona con la rabia y las actitudes agresivas. Es probable que no puedas evitar llamar la atencion de los demas. Vives el momento y te gusta experimentar cualquier cosa nueva. Eres honesta y directa.

Amarillo: Simboliza la motivacion para salir adelante. Este color te empuja a hacer cosas nuevas y que te hace lograr metas que tienes pensadas para tu futuro. Pones toda tu concentracion para conseguir lo que te propones y puedes ayudar a otros a lograr sus planes.

Cafe: Representa la necesidad de un momento de descanso y de satisfaccion. Se relaciona con el deseo de estar en casa junto a tu familia. Tambien se relaciona con la imaginacion y la creatividad. Te gusta crear cosas nuevas, tener ideas originales y participar en obras de teatro o espectaculos.

Gris: Neutralidad. Eres una persona que no le gust darse a conocer y te proteges de que las demas personas te influyan ideas. Prefieres evitar las dificualtades que trae relacionarse con los demas, pero eres cuidadosa y diplomatica con tus contactos sociales.

 

 

¿¿¿Cual es el tuyo???

Frases….

  • La belleza de las cosas existe en la mente de quien las contempla.
  • “La razón es esclava de las pasiones”
  • A veces una sencilla frase nos toca, llega a lo más profundo y despeja el camino
  • El que todo lo juzga fácil encontrara la vida difícil
  • Es una locura amar, a menos que se ame con locura.
  • Esperar sentido común en la gente es una prueba de no tener sentido común.
  • Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
  • Hay dos cosas que son infinitas: el Universo y la estupidez humana
  • La muerte está tan segura de cogerte, que te deja una vida de ventaja.
  • Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos.
  • Añorar el pasado es correr tras el viento
  • Aunque a todos les está permitido pensar, muchos se lo ahorran
  • Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti
  • De todos los animales de la creación el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir
  • Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá
  • Donde todos piensan igual, nadie piensa mucho
  • La primera vez que tu me engañes la culpa será tuya, la segunda ya será mía
  • La verdad no se pierde, sólo queda bien escondida
  • Nunca es tarde para no hacer nada
  • Las cosas pequeñas, si se ponen muy juntas, son más grandes que las grandes
  • Haríamos muchas más cosas si creyéramos que son muchas menos las imposibles

Nunca dejes de Sonreir

Lè Chanté Roseu 3p

*

 

 

Cerrando los ojos Alexander, sintió en su corazón salir toda la furia que sentía hacia si mismo por la muerte de su anterior prometida y para calmar los latidos de su desembocado corazón se obligó a mirar hacia donde estaba Lía. Tenía la expresión de horror, sus ojos parecían a punto de derramar lágrimas amargas del fondo de su corazón. Era lo más desconsolador que sentía, porque no podía acercarse a ella. Un pensamiento le decía firmemente que la terminaría por destruir.

 — ¿Qué sucede? —intentó susurrar pero por el silencio, pareció un grito desgarrado de su garganta mirando directamente hacia el hombre de mirada rojo borgoña del que ahora parecía atraer un circulo de oscuridad a su alrededor— ¿Qué estas haciendo?

 — Lo que siempre se debió hacer —dijo Ensein como muda respuesta a la pregunta del Guardián de Palacio— L’sor es un entorpecimiento para la supervivencia de la Tierra. No es más que un estorbo tener habitantes que únicamente extraen energía vital de la única persona valiosa que trae un poco de equilibrio a la Tierra.

 — La princesa hizo su elección y no tenías porque negarte a complacerla —dijo el guardián ante las palabras de Ensein. Levantó una mano hacia él cuando un par de rayos se dirigían al pecho del guardián, estos de inmediato se impactaron a los costados de donde estaba en pie. Ignorándolos agregó en tono más molesto— ¿Quién te crees tú para juzgar las decisiones de la Princesa? 

— ¡El Espíritu Antiguo Ensein! ES QUIEN SOY —gritó con voz estruendosa mientras un par de rocas se desprendían de las paredes. El templo completo y no solo esa estructura, se estaba cayendo. 

Lía con Alexander tuvieron que hacerse para atrás al escuchar el estruendo, a Lía le cortó el ánimo de ponerse a llorar, por sus emociones tan a flor de piel mientras a Alexander lo sacó del ensueño que tenía sobre si, el horror de ver como Lía desaparecía de su campo de vista al caer una roca entre ellos. 

— ¡Lía! —gritó Alexander tratando de escalar los escombros para llegar hasta ella. Cuando escuchó la voz ahogada de ella, sacó fuerza de la debilidad y con un salto aterrizó junto a ella de la sorpresa de ver lo que había conjurado el espíritu. 

Las manos del antiguo espíritu estaban cerradas en dos sendos puños de los que parecía concentrarse una gran magia. Abriendo portales, de agujeros negros en miniatura. Eran inofensivos pero solo porque el espíritu estaba saliendo de su largo letargo, Alexander se dio cuenta de la preocupación que tenía Lía al ver como cada vez había más pequeños agujeros negros.

 — Me encerraste como un esclavo —dijo con voz potente Ensein, mirando fijamente a donde el guardián mantenía la cabeza firme sin dar muestras de alteración alguna.

 — Has todo el uso de tu poder, L’sor será lo único que lograrás destruir. La barrera de acceso a la Tierra esta rota…

 Las palabras fueron entrando en la mente adormecida de Ensein, él no podría ir hasta la Tierra por ese medio. Más furioso ahora, abrió los puños y aclaro los ojos hasta dejarlos con la pupila roja como la sangre, el guardián estaba guardándose algo y podría leerlo aun así sin todos sus poderes.

 — Acabaré con cada alma viviente en este lugar hasta que la gloriosa Ellem, ahora princesa, decida dejar el berrinche y vuelva a abrir el portal.

 — Se ha roto, ¿Entiendes esa palabra? Es inexistente ahora.

 Con cada palabra que el guardián pronunciaba, el rostro sonrojado de Ensein se volvía a cada segundo un poco más rojo hasta el punto de deformar la hermosura de su rostro en un verdadero demonio hermoso y malvado. Con ansias de matar, asesinar y aniquilar.

 — ¡MIENTES! —vociferó Ensein apareciendo un ejercito de demonios a su espalda.

 — No —dijo impasible el guardián sin moverse de su lugar.

 — Entonces hallaré el modo de llegar hasta ellos, si con ello debo asesinar a todos los demás lo haré. Incluida la princesa misma —amenazó con violencia la voz de Ensein, levantó un puño cerrado y dando un paso se acercó a donde el guardián.

 

 

. . .

Lè Chanté Roseu 3o

*

 

 

Para Ensein, ese era el nombre del antiguo espíritu, aquel hombre era la gota final de lo que era el largo letargo al que lo habían sumido durante mucho tiempo. Idéntico a alguien más, portaba el mismo signo aunque parecía ser más viejo pero dudosamente sería la misma persona. El dragón dudó, aquel espíritu estaba dudando sobre la identidad del hombre a quien tenía enfrente y Lía se dio cuenta. Ella misma tenía la curiosidad de saber quien era el que se escondía detrás de la fachada del espíritu guardián de Palacio Imperial.

 — Demonio en vida —blasfemó la voz seductora y ronca del espíritu en su cuerpo humano. El guardián esperó pacientemente a que hubiera terminado cada uno de sus insultos dirigidos a la princesa y sus antecesoras antes de dar un golpe.

 — Cuando se te pase el disgusto de tu letargo, comprenderás la mala decisión que estás a punto de tomar —el guardián lo miraba a través de la oscuridad de su capucha. Ensein podía notar su mirada fija en él y sus manos. Una de las reglas no se aplicaban a él, como antiguo.

 — Mi decisión, fue tomada en el momento que ustedes decidieron hacerme a un lado como si fuera un vil cachorro muerto de hambre de poder —los ojos rojos del hombre pasaron a ser de un color borgoña, sin pupilas y una expresión en el rostro hizo retroceder a Lía de su sitio. En su cuerpo sintió una oleada de poder como si quisiera ponerse a pelear contra el guardián, cosa imposible. ¡Abrirían un agujero negro en el mismo centro del Templo Mayor del Reino del Olvido!

 

 

. . .

Lè Chanté Roseu 3n

*

 

 

Allá donde el corazón desbocado de Alexander comenzaba a tranquilizarse de no sentir la presencia de Lía en las puertas del Templo sino junto a la inconfundible persona de D’ant. Por el poder contenido en la hada, fue fácil concentrarse en hallarla en donde quiera que estuviera y no es que fuera muy difícil con el alto nivel de magia que tenía envestido en sí misma.

 Pequeño detalle pasó por alto Alexander que notar a D’ant, incluía a otra persona envuelta en la protección del dragón sagrado. Una persona que también estaba cerca de Lía.

 Él sabía que la Tierra estaba siendo atacada de manera brutal por el poder que Voldemort había alcanzado con una única idea, llegar hasta L’sor para extender su reinado de oscuridad. Lo que nunca había escuchado fue la historia que le contó el hada, en el instante que se materializó frente a él, lo que el hada llamó Uno de los Espíritus protectores de la Tierra.

 Lía por su parte tampoco había escuchado nada de ellos a pesar de ser la guardiana de aquellas reliquias de L’sor. Y mas tarde recordaría que había sido Liam quien las estaba mirando serio, con escrutinio cuando la fue a visitar. En ese momento, lo único que le interesaba era sacar a Lexi de aquel sitio. Sentía en su corazón la furia, el odio y todo el coraje que aquel ser iba a impactar contra lo primero que se presentara frente a él.

 El hada aún estaba frente a Alexander cuando el dragón negro apareció de donde un altar destruido con restos de rocas alrededor era el único testigo de la belleza de aquel ser dormido. Ahora con los ojos abiertos, su forma original había sido modificada hasta encerrar todo el poder en un cuerpo humano para mirar de frente a aquel hombre que a pesar de la sorpresa de verlo, poseía en si mismo el signo de un faraón y por el hada a su alrededor, la venia de la princesa.

 Aunque no era de L’sor. Los protegía.

Fue el primer pensamiento coherente del dragón aunque inmediatamente borrado por algo mayor que su sentimiento de odio. La presencia de alguien más en su templo.

 ¿Cómo era posible?

Los pasos suaves de una mujer llamaron la atención de ambos, sorprendidos lo suficiente para no hablar por un momento. La joven estaba vestida con suaves lienzos en colores terracotas, beiges y un color incierto sobre la cabeza.

 Con los ojos abiertos de par en par, Lía se dio cuenta de que cada palabra dicha por el dragón sagrado era verdad. El primero de los antiguos espíritus estaba despierto y no tardarían nada en despertar los demás… según D’ant.

 No tenía tiempo para pensar en ello, el dragón ya se disponía a atacar hacia Alexander como si no importara que ella estuviera ahí. El faraón por otra parte, al notar que no dañaría  a Lía se mantuvo sereno pero atento a las palabras susurradas por el hada en su oído. Aquel espíritu no debía de haber despertado a menos que la Tierra estuviera en muy serios aprietos, tanto como para que la Guardiana estuviera en serios problemas.

 Como si hubiera estado escuchando sus pensamientos aquel espíritu se fijo en aquello inmaterial sobre el Faraón y gruñendo una orden, el hada desapareció por un segundo pero al siguiente estaba apareciendo otra. Cuando el espíritu convertido en hombre, iba a atacar al Faraón una voz llenó la habitación de suelos de mármol llenos de piedra pulverizada, altos techos cubiertos de cristal cortado y ventanas altas alejadas de cualquiera de los presentes.

 — Antiguo Espíritu, que has despertado de tu largo letargo venido para proteger de cualquier amenaza la Tierra —Lía mantenía los ojos fijos en aquel hombre, todo digno de una estatua de las antiguas creaciones romanas, un dios hedonista. Se le había hecho familiar pero únicamente porque la forma que tenía en cuerpo humano era precisamente esa, la de una famosa piedra romana.

 Alexander sabía que la voz que se escuchaba era la del guardián que enviaba hada tras hada con el fin de protegerlo. Aunque su curiosidad era grande, ésta aumentaba a cada segundo por la firme promesa en los ojos del ahora hombre, de destrozarlo aunque no conocía el motivo.

 — Prepara tu espada y una fuerza descomunal, en la Tierra la amenaza es grande.

 — No he venido a por eso —declaró firme la voz gruesa y áspera del espíritu. Lía y Alexander se le quedaron mirando fijamente— deseo mi venganza!!

 Como respuesta, una nueva figura oscura, cubierta toda por una capa de viaje larga hasta arrastrarse por el suelo apareció de cara al nuevo hombre de nombre desconocido.

 

 

. . .

Lè Chanté Roseu 3m

*

 

 

Como padrino del duelo, Hester observaba todo desde abajo con ojo cauteloso mientras el otro padrino, de Tomás, vigilaba más de reojo a Hester que al propio Tomás. Cuando una sonrisa apareció en el rostro de él, giró tan rápido su cuello que un poco de dolor hizo que perdiera el objetivo del duelo. Ahora Carol Coulter estaba sostenida de un grueso tronco, aún a varios metros del suelo mientras Tomás estaba sobre unas ramas mucho más cerca de la tierra, mirándola como era obvio, con una expresión asesina.

 — ¿Qué diantre? —preguntó una voz claramente femenina a espaldas de los dos padrinos. Hester la identificó llamándola por su nombre “Gladyss”

 — ¿Quién es Duff? —curioso e intrigado por aquella joven que miraba hacia arriba con una expresión de preocupación escondida en una fachada de molestia.

 — ¿El de Malfoy? —preguntó la joven de mirada seria. Hester asintió pero regresó su mirada a donde el duelo y hubiera hecho lo mismo, ignorar a la chica si ella no le mirara muy disgustada como si quisiera sacar la varita para atacarlo.

 — Terminó —dijo sombrío Hester desapareciendo de su sitio para ir a donde estaba Carol recostada contra el tronco de un árbol. De inmediato apareció Gladyss en el campo de visión de Carol antes de cerrarlos y sonreír por tenerlos al menos cerca.

 Tomás Malfoy sonreía pero tenía varias cortaduras y uno que otro golpe en el cuerpo. Su padrino le estaba observando cuando Tom vio a dos personas cerca de Coulter, aquello hizo que frunciera el ceño. La muchacha era la compañera de ese tal Evanier, lo que la colocaba como una sanadora pero es que ¿Acaso esperaban que ella perdiera? Aquello hizo que se sembrara una semilla de curiosidad, de nuevo, en la mente del Malfoy. Pero sin tiempo de averiguarlo, los dos estudiantes desaparecieron con Coulter.

 — ¿Quién era ella? —preguntó Tomás a su padrino

 — Acababa de llegar —dijo como excusarse de la presencia de ella en el terreno de duelo— Hester la llamó Gladyss.

 — Gladyss —pronunció suavemente el nombre, Tomás mientras recordaba si ese era el nombre de la compañera de Carlos Evanier. Se rindió y le preguntó a su padrino mientras éste curaba las heridas más serias— ¿No es la compañera de Evanier?

 Las manos del muchacho se quedaron quietas con la mirada perdida, Tom esperaba que fuera producto de estar pensando, los ojos del muchacho vagaron por todos lados y luego levantó la cara hacia él cuando halló una respuesta en su mente.

 — Si. Bonuer, Gladyss era la colega de Evanier.

 — ¿Qué hacía ella aquí? —preguntó Tomás sentándose con mucho trabajo. Llevando una mano a su torso adolorido.

 — Llego y parecía que no le agradó la idea de ver a la Capitana —el joven escupió la palabra “Capitana” mientras rememoraba esa mirada— hasta podría decir que pensaba atacar si con ello detenía el duelo.

 Tom se quedó callado pensando en su teoría, se mantuvo en silencio incluso después de recibir un severo castigo del Señor Tenebroso cuando descubrió a su regreso que su Mortífago había salido a dueliar con la capitana Coulter y, solo por la intervención de la noticia de su victoria, no fue asesinado ahí mismo. Con una mirada extremadamente silenciosa era atendido por sus heridas, abría la boca para tomar las pociones y de vez en cuando sentía dolor por las vendas retiradas, las heridas y los hechizos que había sufrido en el castigo. Pero no expresó nada de su duelo por más que era interrogado, su teoría aun no podía ser comprobada y la obsesión por aquella Capitana que había excedido los límites hacía muchos días atrás, estaba llegando a nuevos horizontes.

 

 

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Lè Chanté Roseu 3l

*

 

 

En la noche, cuando la solitaria luna sale tímida en un principio para tornarse la reina gobernante, otra figura aparece por sobre las copas de los árboles. Una mujer envuelta en una capa que deja ocultas las vendas de un ataque anterior y, también algunas recientes como la nueva cortada en el cuello.

 La suave y femenina risa inunda el aire, no como algo pegajoso sino más bien como una suave melodía que suena agria a los oídos de otra silueta recortada contra la luna. El hombre sostiene en su mano derecha una espada de doble filo, de aquellas antiguas forjadas con el fuego de mil brasas y golpeada más allá del cansancio. Una espada con carácter asesino diseñada para cortar suavemente la piel y desgarrar todo a su paso. Digna espada de un gran combatiente como lo es su ahora dueño.

 — Felicidades, Coulter —amargamente habló el hombre, en su voz parecía reflejar la sorpresa y la alegría de hallarla una combatiente digna.

 — ¿Por qué? —indagó curiosa Carol mirando su mano donde también tenia una espada. A diferencia de la de él, la suya estaba hecha en otra tierra y otro tiempo.

 — Por ser todo lo que esperaba —hizo una ligera reverencia con la cabeza hacia donde estaba la joven cubierta aún de su capa— una digna oponente.

 El duelo que habían concretado era más por orgullo de ambos.

Él porque odiaba ser engañado y Carol lo había tomado por tonto la ultima vez.

Ella porque quería con todas sus fuerzas hacerle pagar aquel insulto de haberla lanzado lejos de su tierra L’sor. Dejándola ¡Sin opción a poder ayudar como era su responsabilidad!

 — Celebraría contigo —Carol sacó una mano de su capa y le mostró un vendaje— sino hubieras caído tan bajo.

 Tomás Malfoy abrió los ojos mirándola fijamente dos segundos después de ver el vendaje y comprender lo que ella acababa de señalarle.

 — No soy un cobarde para atacar por la espalda —le gritó furioso con una mirada que expresaba más de lo que pudiera decirse con palabras.

 — Mi cuello puede mostrar cierta discrepancia —contestó Carol pasando un dedo por sobre su capa que aun le recubría un poco el vendaje del hombro, el cual ayudaba a que no hubiera muerto desangrada.

 La lenta sonrisa de Tomás fue sincera. No había querido dar ese golpe pero de no haberlo hecho hubiera quedado expuesto para uno mortal en su contra. Por mucho que se hubiera arriesgado a venir a este combate, no quería morir a manos de Coulter.

 — Tal vez —fue lo único que contestó mientras elevaba su espada, esperó a que ella hiciera lo mismo y embistió hacia ella.

 

 

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